Estoy al borde de terminar otro capítulo de mi vida, y haciendo memoria, me doy cuenta que mi infancia terminó hace rato, y que no todo lo que tengo hoy es lo que me hace feliz, que fui muy ingenua y en ocasiones lo sigo siendo. Me doy cuenta tarde de las cosas, e intento hacer que nadie se entere que reaccione, para que no vean el tono vulnerable que comienzo a emanar. Empiezo a reflexionar, y me doy cuenta que amigos tengo pocos, y tengo varios conocidos, me doy cuenta que hay gente que me usa, y no sé por qué en algún punto extraño dentro de mí, me gusta que la gente me use porque hace que de cierta forma me sienta útil. Pero pasan los años, y mi vida se empieza a vaciar, me di cuenta que en los últimos 6 años de mi vida, estuve rodeada de varias falsedades, de personas que tienen mascaras diferentes para cada ocasión, que se presentan como personas que quieren estar a tu lado, y cuando más los necesitas, son los mismos que hacen que te sientas un fracaso, que no tengas ganas de seguir, y pensar que las personas que vos querés, en realidad, están con vos sólo por la costumbre de verte, pero que si algún día no estuvieras ahí, no sentirían nada… eso, eso no está bien. Al final del capítulo, sé que me voy a sentir sola, pero no por no tener a nadie, sino porque sentir que pierdo a todas aquellas personas que creí haber encontrado, y en realidad solo fui un pasatiempo, una buena compañía, alguien con quien reir un rato y pasarla bien.
Flor.-
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