martes, 15 de noviembre de 2011

Debemos seguir caminando...


Cuando estuviste toda tu vida buscando ser la persona perfecta, intentando hallar esa perfeccion que sabes que no existe. Cuando muchas de las personas que te rodean te hacen sentir mal, te enchastran en la cara los miles defectos que tenés. Cuando no hay motivo aparente para sentir que vos también tenes belleza, en algún punto. Cuando sentís que en tu estado, tenes todo y al mirarte cada tanto, notas que no hay nada en vos. Cuando pensas en quienes están con vos de verdad y las lagrimas desbordan tus ojos y tus labios se colorean de un rojo diferente, tu mentón tiembla, siempre intentando permanecer en calma, porque sabés bien que no tenés la mas minima idea de por qué lloras ahora… ¿Qué hacemos entonces? ¿Llorar mas?, ¿Tragarnos aquella angustia como si nada pasara? ¿Contarle a alguien, como si realmente nos pudiera comprender?... Nadie siente el dolor, la angustia, o el sentimiento de fracaso y fealdad , de la misma manera. Todos sentimos diferente, pensamos diferente y enfrentamos las cosas de manera diferente, y es por eso que por más que realmente intenten, jamás pueden comprendernos en nuestra totalidad. Es en ese momento, en que mi forma de ser me indica: YO soy asi, e intento mejorar, ¿Qué tengo yo que tanto les molesta? ¿Soy una mala persona? ¿Puedo mejorar?... No sé, no tengo ni la menor idea, estoy recontra perdida, pero quiero intentarlo. Aca voy…